LA ADOLESCENCIA

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LA ADOLESCENCIA

En una nueva entrada en nuestro Blog, desde Instituto Médico Carrión queremos apuntar algunas reflexiones sobre esa etapa de la vida que denominamos ADOLESCENCIA.

Recibimos cada vez con más frecuencia consultas de padres y madres preocupados por sus hijos.  Resaltaremos algunas de las más frecuentes:

    •    Mi hijo tienen poca motivación, está apático y aburrido,  se muestra conformista y sin ambición.
•    Su rendimiento está por debajo de sus posibilidades, sus notas han empeorado o directamente se niega a continuar sus estudios.

    •    Es muy exigente y en ocasiones muestra estrés o ansiedad cuando algo no le sale como le gustaría.

    •    Miente, incumple normas, se salta horarios….ya no sé qué hacer, castigarle no funciona.
•    Se pasa el día con el ordenador o la consola, parece que ya nada más le interesa.

    •    Ha pasado de tener amigos a aislarse de su entorno. Cada vez se muestra más tímido y retraído.
•    No habla conmigo. Antes compartíamos todo y ahora parece un extraño.

    •    Es sumiso, nos preocupa su faltad de carácter.

    •    Creo que mi hijo es drogadicto, le pregunto si ha tomado algo pero aunque lo niega estoy convencido de que se droga.

    •    No me gustan sus amistades, quiere salir todos los días, llega a casa cuando quiere para comer y dormir, como si fuera un hotel.

    •    Se pasa todo el día con el móvil en las redes sociales, parece que es lo único que le importa.
•    Tiene la autoestima por los suelos, y habla de el mismo de manera muy negativa.

    •    Es caprichoso y exigente. Lo quiere todo ya. No se da cuenta de los esfuerzos que hacemos para complacerle.

    •    Se muestran triste e irascible. Se avergüenza de nosotros. Nos increpa: “yo no pedí nacer”
•    No dispone de hábitos alimentarios saludables. Está muy preocupado por su cuerpo. Ha dejado de comer y cada vez está más delgada.

    •    Se frustran ante cualquier pequeña adversidad. Responden con agresividad para resolver los problemas.

    •    Se comporta de manera extravagante e incomprensible.

   •    Dice que es un incomprendido, y  que nadie le entiende.

Seguro que algunas de estas quejas o preocupaciones son compartidas por los lectores con hijos adolescentes. Pero, ¿qué es la ADOLESCENCIA? ¿De verdad es una época tan negativa?

Vamos a comenzar delimitando temporalmente esta etapa vital.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), tiene su inicio entre los 10-11 años y finaliza alrededor de los 19-20 años.

Dividiéndola a su vez en dos periodos intermedios ADOLESCENCIA TEMPRANA: desde el fin de la niñez hasta los 14-15 años, y otro periodo denominado ADOLESCENCIA TARDIA, que finalizaría alrededor de los 19-20 años.

Es interesante apuntar que los límites son difusos y dependen enormemente del individuo (su grado de madurez) y el entorno, de hecho según algunos autores el fin de la adolescencia cada vez se retrasa más en el tiempo.

 

Como sabemos, la ADOLESCENCIA es un periodo de profundos cambios para lograr el paso de la niñez a la edad adulta. Estos cambios se producen en todos los ámbitos:

 

Desde el punto de vista FISIOLOGICO nuestro organismo empieza a producir hormonas ligadas al desarrollo sexual del individuo como: la testosterona, la progesterona y los estrógenos. Este cambio hormonal se produce en todos los individuos variando la prominencia de unas frente a otras en función del sexo y son las causantes de los diferentes cambios fisiológicos que todos tenemos en mente al tratar la adolescencia.: aparece el vello, la distribución de la grasa varía notablemente en nuestro organismo (acné), aumenta el deseo sexual, se desarrollan y aumentan de tamaño los órganos genitales,  comienza la capacidad reproductora… entre otros.

Desde el punto de vista SOCIAL el sujeto deja de ser niño, y por tanto depender totalmente de los padres en todos los niveles (económico, comportamental, reglas y valores)  y gradualmente se va transformando en adulto independiente y autónomo. Esto conlleva la búsqueda de identidad y diferenciación. Los referentes dejan de estar en el núcleo familiar y cobra protagonismo las amistades. De hecho, la opinión que el entorno tiene de ellos es la más influyente (considerando por entorno sus amistades, nuevos referentes o medios de comunicación).

La necesidad de pertenecer a un grupo y ser aceptado es una de las preocupaciones más importantes en esta etapa. Hay que reseñar que en la ADOLESCENCIA  comenzamos a elegir nuestras amistades y referentes, elección que hasta entonces dependía más de la familia y las circunstancias del menor. Paulatinamente, los grupos de amigos se van reduciendo en función de las afinidades e intereses comunes. Como advertíamos anteriormente el desarrollo sexual conlleva que se busque pareja y se inicie el desarrollo de la orientación sexual del individuo.

Atendiendo a la esfera PSICOLÓGICA, se desarrollan las atribuciones y el autoconcepto de uno mismo. Lo que significa la idea que tenemos de nosotros mismos y en qué nos consideramos capaces. Así el adolescente comienza a aventurar en que aspectos o tareas es bueno y en cuáles no. La definición de cómo es uno mismo se genera a estas edades, generalmente sin basarse en componentes más allá de las creencias que consideramos que el entorno tiene de nosotros.

En este punto queremos señalar la importancia de la imagen corporal y la estética. Los defectos que hasta entonces no iban más allá de las particularidades nos afectan de manera excesiva plegándonos en ocasiones a patrones externos dictados por marcas comerciales o una sociedad visual donde la primera impresión pesa más que el fondo de las personas. Se desarrollan nuevas habilidades para satisfacer las demandas que vamos encontrando, pero también somos vulnerables a las críticas del entorno.

De la misma manera, en esta etapa aparece la confrontación, el cambio. Las reglas, pautas y valores que habían funcionado dejan de hacerlo. Todo entra en cuestión. Los límites se tornan difusos y aparecen los problemas en la convivencia. Dentro del ámbito familiar es necesario negociar nuevas reglas. Insisto negociar, no argumentar o imponer.  Ya no vale con: “esto es así porque te lo digo yo”. Ni tampoco entrar en profundas explicaciones acerca del porqué de las cosas. Porque si el motivo último es conseguir una persona autónoma y adulta,  necesariamente tendremos que negociar y hacerles copartícipes y responsables de según qué acuerdos.

Ser conscientes de las características intrínsecas de la ADOLESCENCIA, recordar que es una etapa tan normal como la niñez o la vejez, tener paciencia, apoyar y dejar equivocarse son consideraciones que nos ayudan a entender mejor este maravilloso proceso de cambio.

Diferenciar si el comportamiento de nuestros hijos entra dentro de la normalidad de un sujeto en crecimiento o si por el contrario detectamos déficit que pueden influir negativamente en su camino vital nos ayuda para disminuir la preocupación y poder brindar ayuda cuando ésta es necesaria.

En la práctica diaria detectamos tres modelos en los que la ayuda psicológica puede resultar especialmente útil:

•    ADOLESCENTE POR EXCESO: salidas constantes, sin responsabilidades, dificultad para cumplir limites, inicio en el consumo de sustancias, bajo rendimiento académico.

•    ADOLESCENTE POR DEFECTO: retraimiento, introversión, falta de habilidades sociales, baja autoestima, ánimo decaído, bajo rendimiento académico.

•    PADRES SOBREPASADOS: generalmente se han relacionado con sus hijos de manera efectiva durante la niñez y de repente se dan cuenta de que sus habilidades ya no son tan útiles para seguirles guiando, su hijo pasa a ser un desconocido al que difícilmente se puede educar y ayudar.

He aquí unos breves apuntes sobre ese periodo tan intenso y necesario del crecimiento como personas, como es la Adolescencia.

En Instituto Médico Carrión contamos con profesionales de la Psicología especializados en esta interesantísima etapa de la vida. Si necesitan ampliar información o cualquier tipo de apoyo en su relación con los adolescentes, no duden en contactar con nosotros. Nuestros psicólogos harán cuanto esté en su mano para ayudarles. Nuestro teléfono es el 9563O1997. ¡Llámenos! Estaremos encantados de atenderle.

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