Consejos para manejar el estrés

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estresHoy en día, especialmente con la coyuntura económica que atravesamos, es muy frecuente que padezcamos síntomas de estrés.

Ante situaciones que nos resultan desafiantes o exigentes, nuestro cerebro está preparado para “forzar la máquina de nuestro organismo” y ser capaz de dar una respuesta adecuada. Este tipo de sobrecompensación es extremadamente útil, para hacer frente a los retos puntuales del día a día. Imaginemos por ejemplo que tenemos que organizar un evento para muchos invitados,  entregar un proyecto, o coger un tren con el tiempo justo. En estos casos, percibimos la presión y nuestro organismo activa todos sus recursos para adaptarse a la demanda del entorno y así: poder atender a todos los invitados, preparar multitud de tareas o actuar con prontitud para llegar a tiempo.

En un sentido evolutivo si nos cruzásemos con un león amenazante y hambriento, nuestro cerebro (con sabio criterio) inundaría nuestro organismo con adrenalina para acelerar el ritmo cardiaco, mejorar la respuesta muscular e incrementar nuestra capacidad de alerta y así poder salir corriendo. En este caso es evidente que disponer de un extra para dar respuesta al león es la diferencia que marca la supervivencia.

Sin embargo hoy por hoy los estímulos amenazantes (los leones hambrientos) están en ámbitos más cercanos y constantes como el entorno laboral, familiar, escolar, etc, y no resulta fácil en absoluto poder escapar de ellos, por lo que dicha sobrecompensación pasa forma parte de nuestra vida diaria, y acabamos acostumbrándonos a ella. Pero nuestro organismo entiende que no debe funcionar todo el tiempo al máximo, y esta respuesta útil en momentos puntuales se convierte en un problema si es mantenida en el tiempo. De esta forma la sobrecompensación se torna en estrés y paulatinamente comienza a influir en nuestra salud y nuestra vida en general, hasta que, en consecuencia, enfermamos o los problemas nos rebasan.

SINTOMATOLOGÍA DEL ESTRÉS

A cada indivíduo, el estrés se manifiesta de forma diferente. Saber identificar y tomar accion temprana es crucial para evitar su degeneración en otra patología.

Los síntomas más comunes son:

-Opresión en el pecho

-Hormigueo en el estómago

-Sudor en la palma de las manos

-Palpitaciones

-Manos y pies fríos

-Temblores y “tics” nerviosos

-Falta o aumento de apetito

-Fatiga

Estos son sólo algunos síntomas de estrés. Si crees que estás padeciendo alguno de ellos, te podemos ayudar.

A nivel emocional, el estrés se traduce en ansiedad, nerviosismo, angustia; deseos de llorar; cambios de humor o irratibilidad; miedos; depresión, etc.

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CONSEJOS PARA REDUCIR ESTRÉS

Estas son unas breves recomendaciones que promulga la Sociedad de Prevención de FREMAP para lograr controlar el estrés de una manera práctica y efectiva.

  • 1 Conózcase a sí mismo.

    Aprenda a reconocer sus reacciones frente al estrés y véalas como un aviso.

  • 2 Investigue las causas.

    Precise las causas inmediatas de su estrés. ¿Trabajo, familia, dinero? Puede que se esté exigiendo demasiado.

  • 3 Aprenda a relativizar.

    Tal vez se estrese por cosas que pronto se olvidan. No se deje acelerar por pequeñas preocupaciones. Sólo son preocupaciones, no catástrofes.

  • 4 No formule casos hipotéticos.

    No se atormente por los “y si…”. En la mayoría de los casos, nos preocupamos en exceso por situaciones que nunca llegan a suceder.

  • 5 Aprenda a respirar adecuadamente.

    No pierda la cabeza sobre lo que no tiene remedio. Respire profundo, poner en prácticas algunos ejercicios respiratorios puede resultar altamente efectivo.

  • 6 Busque compensaciones.

    Si lo está pasando mal en el trabajo, busque apoyo en la familia; y recurra al trabajo si lo que falla es la vida familiar.

  • 7 Delegue las responsabilidades.

    Dé y acepte apoyo social. Comparta las cargas.

  • 8 Abarque sólo lo que pueda.

    Sea realista y evite luchar contra fantasmas.

  • 9 Manténgase en forma.

    Haga ejercicio físico para liberar la energía contenida por el estrés. Evite los licores y el tabaco.

  • 10 Valore y asuma la situación.

    Cambie lo que pueda cambiar. Acepte lo que no puede, e intente una compensación si la situación es seria o duradera.

En Instituto Médico Carrión contamos con un equipo cualificado de psicólogos que pueden ayudarte con este y otros problemas. No dudes en contactarnos y exponer tu problema, estamos encantados de ayudarte.